viernes, 27 de junio de 2008

Hostotipaquillo


Insistiendo en los viajes, esos que traen buenos sentimientos, me acordé de uno que hace más de un año realicé a Hostotipaquillo. Un lugar lejano a mi querida Guadalajara, tan lejano, que la señal del celular se va perdiendo después de Magdalena y se muere en Hosto.

Surgió en una invitación de mi muy estimado carnal de batallas, una amiga de él lo invitó a la fiesta de la Candelaria. El viaje inició por ahí de las 14 horas en un sábado 3 de febrero del año 2007. Pasamos El Arenal (compramos tequila), pasamos Tequila, Magdalena y arribamos a Hostotipaquillo a las 17:30 horas. Las calles tenían carga pesada de autos, era difícil encontrar estacionamiento y la familia que nos invitó era una incógnita pues no sabíamos dónde estaba. Estacionamos el poderoso Pointer de mi carnal de batallas y proseguimos en la búsqueda de la casa.

En la búsuqeda, decidimos comprar unos cigarros. “Señora dos cigarros”, la señora de la tienda de muy mala gana entrega los cilindros mortales. “Señora la molesto con unos cerillos por favor” y la dama de la tienda contesta “¡uy quieres el remedio y el trapito!” y entregó unos cerillos. Muy atenta y hospitalaria, sabe atender al turismo.

Cuando caminamos por las calles de aquel lugar, en un momento dado me sentí observado, como que no éramos parte del folclor. De broma le dije a mi buen amigo “pues deja sacar mi propaganda comunista, ya es momento de predicar” y pues nomás nos reímos. Risa nerviosa, pues me acordé de “Canoa”, así es que procuré decir mis comentarios blasfemos y sarcásticos para el regreso a casa.

Preguntando por la maestra (la mamá de la amiga de mi amigo) llegamos a la casa que nos daría hospedaje esa noche. Entramos e iniciamos los protocolos de presentación “hola mi nombre es y me dedico a”. Terminando los protocolos, salimos a dar el rol por los caminos de Hosto hasta llegar a la plaza de toros. Durante una hora contemplamos el folclor de la fiesta y cinco becerros que tiraban hombres montados en sus caballos.

Terminando ese rol, llegamos a la casa de la amiga de mi amigo y cenamos tostadas raspadas con frijoles, crema y queso. Las muchachas se arreglaron y salimos a darle vueltas a la plaza. La plaza era pequeña y estaba repleta de gente caminando, comiendo, cantando, bailando y cubriéndose del frío.

Había unas 15 bandas alrededor de la plaza y cada una tocaba según lo que el contratante pedía. La vuelta a la plaza era distinta a lo que imaginaba, las mujeres caminaban alrededor del quiosco y los hombres las cortejaban tocando el mentón o arrojando confeti a la cabeza (algunos salvajes casi dislocan cuellos).

Lo he dicho en varias ocasiones, yo no bailo, y la fiesta se puede decir que era un gran baile, así es que durante mucho tiempo me la pasé sentadote viendo bailar a la gente. Lo peor viene después, porque de tanto líquido me dieron ganas de hacer una escala técnica, pero, como no conocía el lugar no sabía donde proceder con mis necesidades.

Mi cara se trasformó, parecía el más amargado de la fiesta (además de que no bailaba) pero mi realidad era que no había un baño cerca. Le dije a mi amigo “voy a la comandancia”. Llego y le digo al policía “jefe, me estoy meando y no se dónde hay un baño” y en lo que le dije mi angustiosa pregunta una mujer policía contesta “hay uno a la vuelta” contesto inmediatamente y muy desesperado “no soy de aquí, no se dónde es esa vuelta dígame dónde por favor”. La mujer policía me dice “pasa a la celda uno”. Llegué, no había nadie, me acerqué al retrete (hecho de concreto) y terminé con el suplicio.

Saliendo de la comandancia feliz y aliviado, pretendía seguir caminando. La fiesta continuó hasta las tres de la mañana (la de nosotros). Al otro día, a las siete de la mañana, partimos a Guadalajara (yo tenía un compromiso) desayunamos en Magdalena, y después contemplamos la carretera fría y la neblina en algunos pueblos.

Buen viaje que deja buenas lecciones, siempre localiza los baños, aprende a bailar banda si vas a una fiesta de pueblo en Jalisco y, por ningún motivo, hagas un debate de la existencia de Dios si estás en una fiesta de pueblo.

miércoles, 25 de junio de 2008

Polisimios


Ya está trillado el tema, sin embargo, hay varias cosas que se deben aclarar al respecto de la tragedia del “News Divene”. Queda muy claro que esta prohibida la venta de alcohol a menores, que el lugar no está en condiciones de albergar a una muchedumbre de esa naturaleza, no hay certeza de la seguridad si se presenta un temblor, incendio o un estúpidamente dirigido operativo policiaco.


Para empezar, por qué se llevaban detenidos a los parroquianos, ¿bajo qué cargo? Según establece la Constitución, nadie puede ser detenido así nada más, es decir, debe existir una orden judicial o flagrancia de un delito. En el caso de los consumidores clandestinos, los menores que ingirieron alcohol, no están incurriendo en un delito, por lo que no se les debe llevar detenidos.


Otra cosa que llama la atención, es la falta de sentido común. ¿Cómo dejas a todos dentro del lugar? ¿Que no ves que se están asfixiando? El que grabó las imágenes donde una guardiana de la ley se está muriendo y muchos más estaban sufriendo la falta de oxígeno, ¿no pudo mandar un mensaje a los que están afuera? “oye deja salir a la gente, se están ahogando”. La respuesta que dan es que estaban esperando el camión para llevarse “detenidos” a los jóvenes alcoholizados, mientras que se jodan ahí dentro.


Además de esas barbaridades, se asoman más vejaciones. Varios de los comensales fueron víctimas de la ira y la fuerza bruta de los polisimios, ¿Con que derecho lo hacen? ¿Quién les dijo que eran delincuentes? Es increíble que vayan con la mentalidad de “vamos a romper madres” sin importar que ellos, los que estaban en el antro, son los que menos culpa tienen.


Me resulta indignante que los guardianes del orden sean tan estúpidos, me preocupa que los líderes no sepan lo que hacen sus subalternos y, peor aun, que muera gente.

domingo, 22 de junio de 2008

El sótano, Sub Zero y Radiohead


Es difícil pensar en algunos momentos, difícil estar tranquilo cuando las circunstancias apremian. Tranquilo y sereno escribo estas líneas para encontrar una respuesta y así expresar mis sentimientos. La lluvia en estos momentos me trae recuerdos malos y buenos, más buenos que malos, tantos que me es imposible codificarlo o clasificarlo en palabras.

En estos momentos, estoy anhelando que venga Radiohead a Guadalajara pues me dijeron de un rumor al cual le tengo mucha fe. No pude ir al de Roger Waters, no quiero repetir la historia. Está en puerta un pequeño viaje, el cual ansío realizar, un viaje inédito en lo que llevo de historia, pues sería adentrarnos a la selva Huasteca en San Luis Potosí. Espero lograr ver el sótano de las golondrinas, un abismo increíble que pareciera ser la puerta al centro de la tierra.

La noche de ayer jugué Mortal Kombat en PS2, Sub Zero sigue teniendo el mismo poder de congelar que en el juego creado para SNES, es decir, la misma combinación de botones. No puede hacer el Fatality, pero le rompí la madre a casi todos los contrincantes.

La lluvia inició a las tres de la mañana, me paré a contemplarla, no tenía mi cámara así es que está en mi memoria personal no compatible con Windows XP. Quedé despierto un rato y escuché Radiohead, ojalá los rumores sean ciertos, así podré disfrutar como el concierto de Silvio Rodríguez en la VFG. Concretamente escuché “Fake plastic trees”, que rola tan poderosa, tan triste tan Radiohead.

Por el momento, estoy tranquilo estoy sereno. Me fue difícil decifrar mis sentimientos, pero logré imprimir algunos en mi odiado procesador de textos. Tal vez corra al Distrito Federal para disfrutar a Radiohead, quizás el rumor sea mentira, el sótano de las golondrinas es la puerta más grande que contemplaré y Sub Zero es el mejor luchador del Mortal Kombat.

miércoles, 18 de junio de 2008

Im Juli


Im Juli, una película germana donde sale Moritz Bleibtreu como Daniel Bannier (el mismo de Corre Lola corre y El experimento) y Christiane Paul como Juli. Trata de un profesor de física (Bleibtreu) que nomás no la hace en el amor (esta medio taraceas). Una chica (Paul) le vende un anillo (de plata mal pensados) con el cual, le asegura, encontrará su verdadero amor.


Pues el profesor tiene una ligera esperanza y pues empieza su búsqueda hasta que encuentra a una chica turca llamada Malek (Idil Üner). Resulta ser que ella trae una coincidencia con el símbolo del anillo que compró, por lo que buscará quedarse con ella. Malek, ya tiene novio y partió a Turquía.; Daniel en un impulsivo intento va en búsqueda de la mujer de sus sueños y eso lo hace con la ayuda de Juli (la vendedora del anillo).


La trama no es muy difícil (es muy predecible), no es una obra maestra de la cinematografía germana y a veces es un poco mamerta. Pero hay una parte del guión que me gustó mucho (yo se que es cursi, pero me acordé de muchas cosas) dice algo así:


“Meine Liebe ich bin durch tausande Kilometer gereisen, durch Fluße und Berge, ich bin erleidet und ertragen worden, ich habe mich dem Versuchung widersetzen, habe die Sonne verfolgen um zu dir zu stehen nur um dich zu sagen ich Liebe dich.”


A lo que en cristiano significa:


“Mi amor, he viajado miles de kilómetros, atravesado ríos y montañas, he sufrido y sido atormentado, he resistido la tentación y perseguido el sol, para poder pararme frente a ti

y decirte que te amo”


Cursi pero llegador.


martes, 17 de junio de 2008

Acapulco


De los viajes, mucho me puedo acordar. Monumentos enormes, museos interminables, ciudades extrañas, familiares desconocidos y caminatas largas. Pero nunca hubiese pensado en un viaje como el que hice al Puerto de Acapulco.

Primer destino Ciudad de México, partimos en el tren, no en el Pullman pero si el de primera especial (muy incomodo por cierto) en las grandiosas vacaciones de verano. Yo había terminado el quinto año de primaria así es que estoy hablando del año 1993 y ya era la segunda vez que me invitaban, no al Distrito Federal, sino al Puerto de Acapulco.

Mi tío, mi tía, su hija e hijo, mi madre, mi hermana y yo tomamos una camioneta de la Nissan hacía el puerto no sin antes hacer una última escala a la casa de mis abuelos. El hermano de mi tío le proporcionó unos aditamentos para un viaje. “toma” le decía y mi tío contestaba “no te preocupes la camioneta es nueva no necesitamos nada” la esposa de mi tío le dijo “toma por lo menos las herramientas y el triangulito” lo tomó y partimos hacia Acapulco.

Llegamos rápido dado a que la Autopista del Sol estaba estrenándose para esos entonces. Me acuerdo mucho del puente Mezcala, nunca había visto algo igual en mi corta vida. Arribamos a un hotel cercano al aeropuerto pero un poco lejano de la ciudad y las playas.

Primer día, “revolcadero”, una playa que no entendía el nombre hasta que me subí a un boggie rentado. Según yo, muy surfer, cazaba olas como todo un profesional hasta que una ola de considerable tamaño me atrapó, me arrastró y me humilló ante toda la gente ahí presente.

Después de dos días de estar en la playa, de jugar y nadar contentos en el mar y alberca; mi primo y tío adquirieron una infección en el oído, así es que todos nos sentimos un poco mal pues las vacaciones bajaron de su intensidad.

Mi tío para remediar eso, dijo que iríamos a comer a un lugar que no tenga sentido ir en la playa, Mcdonald´s a lo que yo le contesté y le debatí “Burger King es mejor”. Total llegamos al famoso Burger King con mi tío y primo sufriendo de una infección que se los llevara el carajo. Comimos plácidamente y regresamos al cuarto a tirarnos el resto de la tarde.

Siento un retortijón, empiezo a sudar como que frío y corro al baño. Obviamente no describo lo que pasó pues resulta ser escatológico, pero mi madre dedujo por el tremendo ruido del baño que tenía una infección gastrointestinal, yo le decía que no que estaba bien, pero mi madre sabía de mi mentira.

Al otro día me sentía mal muy mal, caminaba más por instinto que por razonamiento. Fuimos a un restaurante de mariscos y ahí fue el acabose pues con el olor de la comida y el calor me dieron ganas de pelearme con el oso así es que salí con una bolsa de gigante que cargaba por todos lados (mi madre me conocía así es que previó una escena desastrosa) después de guacarear regresé a la mesa y todo trascurrió normalmente.

Mi tío estaba grave del oído, mi primo también, mi prima empezó con un dolor de la panza y yo, bueno yo estaba muy mal. Mi madre y tía pensaron que ya no era bueno mantenernos en Acapulco, casi todos estaban enfermos. Salieron para hablar a mi padre para que fuera por nosotros, el plan era simple, mi jefe llegaba vía área por Teasa y después nos daba un ride por tierra en la camioneta de mi tío.

Cuando las dos señoras acudían al teléfono, mi tía pisa mal y sufre un esguince que imposibilita su caminar. Mi tío con su infección y todo la llevo al doctor y le pusieron una férula y le vendieron unas muletas.

Nos vamos, esto ya es suficiente, al día siguiente (yo ya estaba mejor) partimos de regreso hacia la Ciudad de México. En el camino, la camioneta nueva empezó a sacar humo, humo ¡humo¡ nos orillamos y nos quedamos detenidos hasta que se solucionara el percance (mi tío usó el triángulo fluorecente). Un bondadosos mecánico que vendía frutas en un pueblo cercano nos ayudó (claro está el muy cabrón le cobró lo que quiso). Diagnóstico, la banda había reventado.

Llegamos sin más sobresaltos al Distrito, pensando mucho en todo lo que pasó. Un viaje inolvidable que deja muchos aprendizajes. Carga con una banda para el coche, no comas en Burger King si estás en Acapulco, si una playa se llama “playa revolcadero”, "playa del ahogado", “playa de la muerte” o cualquier otro nombre similar piensa que tienen una buena razón para poner dicho nombre.

domingo, 15 de junio de 2008

Un sentimiento extraño


Los sueños suelen ser placenteros, uno pensaría que estar dormido sería lo idóneo en algunas circunstancias. Hay, también, sueños en los cuales nos encontramos en situaciones poco agradables y ansiamos un escape; cuando despertamos sentimos un alivio increíble.

Frustración, enojo, tristeza, júbilo, ansiedad y una infinidad de sentimientos son los que podemos tener en un sueño o pesadilla. Pero la verdad lo que tuve el viernes no lo puedo equiparar a nada, ninguna palabra del castellano me puede satisfacer para catalogar lo que sentí.

En un ambiente lluvioso, estaba caminando junto con una amiga. El ambiente se tornó un poco más gris con una brisa húmeda. A un costado de un lote baldío, mismo que estaba cubierto con malla ciclónica, sobre una cuadra larga nos abrazamos con mucha fuerza, ella me miró y yo la miré. “me gustas”, me dijo mientras acariciaba mi rostro, y yo le contesté con un beso que duró hasta que desperté.

Un sueño corto, común para muchos, nada extraño simple muy simple para poder trascender en algo como lo que hago en este momento, pero créanme, no he podido descifrar lo que sentí durante mi sueño y todo el sábado. Porqué, sencillo, no esperaba de mi amiga nada, nunca pensaría que me dijera algo o que me abrazara como lo hizo en el sueño. También se puede creer que yo pudiera estar enamorado de ella, pero no, de verdad que por mi mente nunca pasó que yo anduviera con ella o que me gustara.

En pocas y breves palabras, ella nunca me llamó la atención como pareja ni yo a ella. El sueño me dejó un sentimiento extraño que no lo puedo catalogar, me dejó pensando muchas cosas, nunca me esperaría algo así. Ahora no estoy tan perturbado, se que mis sentimientos siguen igual con mi amiga; no pretendo buscarla o decirle lo que soñé.

Me he puesto a pensar ¿qué significa?, ¿en el fondo me gusta?, ¿es una llamada de atención? o simplemente un sueño. Y fuera de lo del sueño, este sentimiento es raro, un balde de agua fría. Tal vez más adelante lo comprenda y pueda decir qué fue o qué será.

viernes, 13 de junio de 2008

Los peores maestros de la secundaria.



Algunos maestros de secundaria en ciertos colegios son crueles, son demasiado crueles como para dar clases. Me acuerdo mucho de un individuo que nos daba computación y otro español en un colegio confesional y tradicional de gran popularidad en Guadalajara.

Ambos parecían hermanos, gorditos, camisas abiertas hasta casi el ombligo, morenos, cabello corto, bigote y (con el perdón pero es una referencia identificable) con pinta de judiciales.

El de español, era nuestro asesor, la antítesis de lo que daba de clases. La poesía debería ser algo bello y los cuentos deberían ser comentados con más énfasis. La realidad es que el gusto por las letras era como su amor a las chivas (le iba al atlas). Así es que todos los días que nos tocaba con él era una especie de fastidio, ejercicios del libro, discursos del tema y, por supuesto, debate pambolero.

Me di cuenta de lo cruel que era cuando fue el segundo examen. El primero saqué seis porque no hice nada de tareas, mis padres me dijeron que esa era una manera estúpida de perder puntos y estuve de acuerdo en ese aspecto; así es que decidí hacer todas mis tareas y todos mis trabajos.

Estábamos en el examen, y muchos de mis compañeros llevaron al maestro recuerditos del equipo de sus amores y como dos botellas. “bueno muchachos es hora de exentar a los que hicieron todas sus tareas y trabajos”, debo decir que me sentía muy bien me sentía realizado. “fumantito, fulanito, fulanito y fulanito” pues me quedé pensando qué pasó muchacho, porque me deja a mi al último.

Para no hacer el cuento muy largo, el profe “exentó” a los dadivosos, así es que yo me la pérez prado con mis tareas y trabajos. Bueno ese parcial obtuve un ocho. Todos los parciales eran lo mismo, pero yo decidí darle pura madre al cabrón profesor, de verdad, ¿todo mi esfuerzo se resume en un regalo?, y lo que es peor, había quienes ni tareas hacían y exentaban.

El de computación era peor, ese méndigo solo exentaba a las mujeres, y claro, nunca recibía regalos más que de las mujeres. Siempre en los recesos estaba rodeada de sus alumnas (las chavas no vieron los anuncios de mucho ojo).

De su clase, bueno puedo decir que nunca entramos a laboratorio, platicaba de sus salidas a los bares, de su trabajo en el tren ligero y por supuesto de sus conquistas femeninas.

Me acuerdo que un día estaba tan encabronado que decidió hacer un examen, claro que las mujeres no lo hicieron (excepto dos, ya se imaginan porque). Todos, absolutamente todos sacamos cero. De ser un ñoño de la primaria a un alumno promedio de la secundaria logré llegar a un completo holgazán, patán y mal viviente que saca ceros en los exámenes.

¿Y qué aprendí? “Pues que el transa no avanza” y que cd no es lo mismo que cd en DOS.

Por cierto, me dijeron que le profe de español murió de cirrosis hace como tres años.

miércoles, 11 de junio de 2008

Música adecuada

Ayer me chuté un documental del halconazo en el jueves de corpus por allá del 10 de junio de 1971. Me acordé de dos películas relacionadas con el asunto: “El bulto” y “Rojo amanecer”. Puedo acordarme mis primeros enojos o indignaciones, puedo recordar las noches a las 22 horas en el canal siete de Guadalajara.

Cuando me aventé “Rojo..” terminé con la boca abierta diciendo CONTARÉ EL FINAL "el niño se quedó sin familia no manches”.

Fue impactante como muchas películas que he visto. Pero de eso ya hablé, momentos memorables. Así es que “Rojo amanecer” es impactante y también el manejo de la música me gustó, sobre todo en la parte final. Por eso ahora me dispongo hacer un top 10 de las mejores rolas puestas en una película.

ADEVERTENCIA PUEDO CONTAR ALGUNOS FINALES

10.- Eduardo Roel y Karen Roel en “Rojo amanecer” nos dan una pieza al final que estremece el alma cuando el pequeño Carlitos baja las escaleras después de encontrar a toda su familia muerta. Como dije antes, solo faltaba que Marcial Maciel se lo llevara de acólito.


9.- Mozart deleita con una pieza única en “Amadeus” para el funeral. Lacrimosa del Réquiem es una genialidad que hace una escena inolvidable. Por cierto, Salieri se quedó sin su posible plagio y Constanza empezó a gritar mientras el mocoso agarraba las monedas que su jefe ganó por un trabajito.


8.- Susie Van Der Meer con Somebody Has to Pay en “Run Lola run”, nos deja con un final feliz contra dos anti Disney, por cierto, la cara de Lola después de que su muy decente novio le dice “¿Corriste?”. Como para darle un bolsaso en la chompa y decirle “no pendejo así sudo”.


7.- U2 no es muy de mi agrado (dos o tres rolas me gustan) pero el inicio de su rola "the Hands That Build America" en la película “Gangs of New York” con las dos tumbas y un fondo creciente de la ciudad globalización es muy buena. Ni el ministerio de turismo se le hubiera ocurrido algo mejor, me dan ganas de ir a la Gran Manzana. Cabe mencionar que todavía salían las torres.


6.- Chingón con la versión rock de la “Malagueña Salerosa” en Kill Bill Vol. 2 es muy adecuada, después de todo lo que pasó Batrix Kiddo en el Vol. 1 y 2 para llegar a su querido que le disparó un balazo en la cabeza porque tomó muy mal que ella se fugara con un muchachito vende discos. A todo esto, quiero aprender la técnica de corazón explosivo o mínimo sacar ojos de un jalón, lástima que mataron a Pai Mai.


5.- The Ecstacy Of Gold de Ennio Morricone en “The good, the bad and the ugly”, genial carrera del Tuco para buscar el oro en una de las tumbas. Tan solo pensar que me van hacer cavar, casi matar y dejar colgado no hubiera corrido tanto.


4.- Stuck in the Middle With You de Stealers Wheel en “Reservoir Dogs”, Mr. Blonde le cercena una oreja a al policía amarrado en una silla al ritmo de un oldie setentero. No pierde el paso nuestro psicópata amigo; además se toma su tiempo para dejar hablar al poli que al final lo iba torturar y matar aunque le suplicara.


3.- Kalashnikov con Goran Bregovic, en “Underground”, el auto con dos locos borrachos disparando, pisteando a y aventando dinero, la banda tocando mientras corre y los nazis bombardeando Belgrado. Me hace recordar las fiestas de pueblo en México (excepto por los nazis bombardeando).


2.- La Valse D`amelie de Yann Tiersen en “Amelie” al final cuando ya todo está en perfecto equilibrio, el viejito pinta contento, el fracasado ve un graffiti con una cita suya, el padre viaja para ganarle al gnomo y la feliz pareja anda en la súper moto. Me gusta el final y me gusta el romance que se desenvuelve.


1.- Piexies con su “Where is my mind” en la políticamente incorrecta “Fight club”, simplemente un final impactante, pero más impactante se hace con el fondo musical de la banda ochentera. Marla y Tyler se besan mientras se caen los edificios. Después del beso fueron al cinco letras pero también lo habían volado.

Claro que faltarán muchas más, lo dejo a su consideración.


martes, 10 de junio de 2008

Sexto de primaria


Los instantes de mi primaria no fueron todos malos, muchas veces me topé con maestras incompetentes que pensaban que la memorización era la clave de la inteligencia, maestras que sentían agraviadas por los comentarios de un alumno y por supuesto la violenta mujer que odiaba a los niños. Pero puedo llevarme muy buenos recuerdos de mi primaria, sobre todo el último año, sexto.

Tenía 11 años, era el periodo 93-94, año de elecciones, mundial de fútbol y la última vez que vería a mis compañeros de manera rutinaria. Ocho de nosotros estuvimos durante los seis años, y los demás estuvieron desde segundo o tercero y uno más en sexto.

Empezábamos a fijarnos en las chicas, las pláticas eran propias de un adolescente pero en esencia seguíamos siendo niños de primaria, niños que disfrutaban el ser los gandallas, disfrutaban una cascarita de fut o básquet o del súpernintendo con los fatalitys, Hadouken y pasaban horas platicando lo que tenía el libro de ciencias naturales de sexto año a mitad del programa.

Cada graduación de sexto, era un ritual. La marcha del silencio, las medallas, la escolta y cambio de la misma, los discursos, el vals, la fiesta y las lágrimas. Era nuestra graduación, nuestro final de curso, certificados, fotos y buscar una secundaria nueva.

Para los fondos de nuestra fiesta de graduación, vendíamos de todo en el recreo con tal de juntar lana para una fiesta decente, una recepción digna de un grupo como el de nosotros. Durante el sexto disfruté el mejor año escolar de mi primaria.

Durante el año presenciamos la esperanza verde al ganarle a Irlanda, empatar a Italia. Durante el sexto año jugamos nuestro mejor partido de la vida bajo la lluvia con una pelota de hule espuma, los viernes eran de fiesta, reunión, desmadre; cada recreo fue distinto fue magnífico además concursamos con el estúpido de Lalo y el bien querido Lagrimita. Durante el sexto años descubrimos que nuestros amigos se irían lejos de nuestra rutina. Durante el sexto año tuve mi primer amor y mi primer desamor. Durante el sexto año fuimos los grandes y protectores, jueces y ejecutores, creativos y ojetes, peleamos, jugamos y logramos salir de nuestro reto más grande.

Quizás ahora que me encuentro con dos o tres compañeros de aquellas batallas, entienda la trascendencia de esos años, no podría decir que fue malo, sino lo mejor. Mi niñez fue feliz, plena y no podría sentirme más satisfecho de lo que pasó.

A pesar de que la primaria donde estudiamos está destruida, es decir, ya no existe; cada foto que veo o cada compañero que me encuentro, es prueba fehaciente de que, después de la prepa, la primaria fue mi mejor época de estudiante.

A mis 26 (ya estoy ruco para algunos) me encuentro realizado por lo hecho hasta ahora, pero me falta mucho más por caminar.

lunes, 9 de junio de 2008

La primera suspensión

Tercero de primaria, yo era considerado un alumno ejemplar sacaba mínimo de nueve, mi conducta era intachable y no decía groserías. Pero las cosas cambiaron drásticamente, cambiaron en tercero después de un momento de ira.

Tenía una amigo muy mal hablado en segundo, el me dijo que “coger” no era lo mismo que coger, es decir, la palabra tomar no era sinónimo de coger. El me enseño todas las groserías, o más bien, como usarlas. Un tiempo vivió en mi casa porque sus papás extranjeros tenían que hacer su residencia en el Distrito, y para que no perdiera el año mis padres se ofrecieron a cuidarlo y pues durante ese tiempo aprendí lo soez, vulgar y mal hablado de mi mejor amigo.

No obstante de eso, yo no era capaz de decir una pinche grosería, no era capaz de insultar o de molestar con palabras altisonantes a mis amigos. Sin embargo, tuve dos o tres regaños por mal portado.

Cuando llegué a tercero, ahora sí me tocaba ese salón, me encontré con una maestra hostil que no le gustaba las caras en los soles o las lunas, decía “ya están grandes ya están en tercero”. En varias ocasiones me hizo llorar porque consideraba mi letra espantosa y no merecía estar en tercero (de hecho mi letra es un atentado estético de los peores).

Siempre estaba castigado haciendo planas, siempre era etiquetado por mis trabajos “hechos con las patas”, y yo simplemente me callaba y no decía nada. Sucedió un milagro, la maestra se tuvo que ir y la maestra ya no nos dio más clase. Me sentí aliviado, me sentí liberado y lleno de euforia, mas esa felicidad no duraría mucho tiempo, la sustituta era peor, la sustituta fue el inicio del nuevo yo.

Cierto día, la nueva nos dejó de tarea repasar las tablas de multiplicar pues las diríamos enfrente del grupo, la verdad era muy ñoño y no estudié nada, así es que en la tarde estuve tranquilo viendo mis caricaturas. El otro día llegó y todo empezó con la humillación pública de los no que sabían las multiplicaciones.

Una de las que no se la sabía, fue motivo de burla, todos nos reímos de los comentarios ácidos de la maestra, pero yo me pasé con la burla pues la hice llorar. La maestra me indicó mi falta y dijo que me iba a mandar un reporte. Rogué porque no fuese así, y la maestra se me quedó viendo y le dije “es que me pegan con picos y con palos”. No se porque lo dije, pero lo dije, la verdad es que mis padres no me pegaban.

“Te dejo tres días sin recreo”, lo cual se me hizo razonable y opté por acatar. El primer día no salí y esperé tranquilo los tres cuartos de hora. El segundo día la maestra me dice, “vete al recreo” lo que mi mente infantil pensó, el castigo terminó. Al tercer día, pretendía salir y la sustituta me detuvo y me dijo “tu estás castigado” a lo que contesté “Usted me dejó salir ayer” y ella responde “no me importa te aplastas en tu asiento”.

En ese momento todo cambió, todo, la ira me corrompía, me incitaba hacer una locura algo infame y grosero. Esa mujer no era un adulto que respetar era un niño como yo, un niño que me agredió.

“No me voy a sentar”, le dije en tono retador, y la maestra se limitó a decirme “¿Qué? y le dije de nuevo “no me voy a sentar” y contesta “¿Qué?”. Sabía que en ese momento aplicaba, sabía como usar las palabras nada me detenía, nada en el mundo me detenía y le dije “Usted es una pinche vieja sorda y loca”.

La maestra abrió los ojos sorprendida, no dijo nada y bajó a la dirección. Yo simplemente rompí en llanto. Sabía lo que dije, sabía las consecuencias, sabía lo que me iba a pasar. El insulto a un maestro es expulsión. No era una burla inocente, era un insulto directo a un profesor.

Unas compañeras estaban presentes, se limitaron decirme “¿porqué le dijiste eso?” yo simplemente lloraba. Me llamaron a la dirección, la maestra expuso su caso: Yo no tenía razón yo era el niño grosero el niño vulgar que insultó a la maestra.

La maestra directora me dijo “voy hablar con tus papás”. La sustituta dijo “ es que no le puedo mandar nada porque le pegan con picos y con palos”, me quedé atónito no sabía que decir, mi mentira fue más allá del salón.

Mi padre llegó y le dijeron todo, ademá de que lo iban a mandar al DIF, mi jefe me vio de una manera tal, que no pude decir nada. Suspendido tres días, salimos del colegio y mi padre no me dirigió la palabra en todo el camino (el silencio es fatal en esas situaciones). Mi madre y mi padre me pegaron por primera vez, pero lo hicieron por mis mentiras, más que por el insulto.

Al otro día estaba mi jefa y yo con la directora, me preguntaron como me castigaban y dije la verdad, "es que no me pegan en mi casa". Mi madre le dijo "hay un detalle que no me deja dormir, hijo te sales un momento".Mi madre habló con la maestra directora y después salió para buscar a la nueva. Cuando terminó mi suspensión todo cambió; mi profesora me trataba muy bien y mis compañeros sufrían la tortura de la infeliz pseudo maestra. Después me enteré que mi madre le dijo “ a mi hijo lo cocina a parte o nos encontramos de mujer a mujer”.

Yo por otra parte, me convertí en un mal hablado, grosero y soez. De tener 10 en conducta, empecé con los nueves, ochos y uno que otro siete. Sin embargo mi promedio seguía alto a pesar de mi conducta.

La maestra sustituta fue corrida de la Isntitución después de que los padres de familia se enteraron que sus hijos eran humillados por la maestra. gisasos, insultos y, lo peor, tiraba cosas al piso para que sus alumnos los levantaran con la boca (cabe aclarar que fue dos años después de mi caso).

Hasta la fecha no considero mi insulto algo malo, realmente me llevó al límite su tono de voz, su frase y la manera injusta de llevar mi castigo; fue legítima defensa (eso creo). Lo que me dolío, fue que mis padres fueran mal vistos por una mentira, se que ellos siempre me ayudan a pesar de las consecuencias. Pero ahora nos reímos de esa situación, y no es más que una anécdota en la primaria.


Lluvia, muchas gracias (Tierra mojada) II


Inicia oficialmente, o así parece, la temporada de lluvias en mi querida Guadalajara. Con ello las recomendaciones de Protección Civil, bomberos y más gente competente. Mi temporada favorita, la que más disfruto y más recuerdos me trae.

En la primaria con los preparativos del fin de curso, en una tarde todos los infantes después de mucho argumentar jugamos fútbol bajo una copiosa lluvia, niños y niñas, hasta que Tlaloc y San Pedro se cansaron de aventar agua.

Las madres, como nunca, prefirieron dejarnos jugar a costa de posibles enfermedades. Pero nuestro argumento fue manipulador fue certero, serán nuestros últimos juegos juntos, serán recordados hasta mucho tiempo después. Y fue así, por lo menos para mí, la lluvia me dejó la marca de diversión inédita, reconciliación y nostalgia.

En los caminos a casa, tenía la suerte de que me atrapara la lluvia. Nunca estuve en una situación de peligro, digamos que siempre me tocaba el inicio. No me importaba mojarme, nunca buscaba refugio de la caída del agua, sino de las corrientes generadas. Me gustaba estar bajo la lluvia porque en esos mementos pensaba en muchas cosas, reflexionaba y encontraba lo mejor de mi.

Dos amores han estado conmigo bajo la lluvia, lo cual fue simplemente maravilloso, la lluvia me dejó un recuerdo inolvidable; una marca indeleble en mi persona que hasta la fecha tengo. Recuerdo que en una de esas ocasiones, llegué a mi casa y programé un poco de música. La primera rola fue Breathe (2 AM) de Ana Nallick.

La lluvia no siempre es buena, sobre todo cuando hay peligro, sin embargo, es mi escape e inspiración la lluvia es mi gran a acompañante.

viernes, 6 de junio de 2008

Soundtrack caminero


La música en el camino es indispensable como la cámara, la comida y la grata compañía (además de lo básico que es tener el atomóvil bien). La música en los caminos es parte del folclor de los viajes, cada rolita hace un soundtrack caminero indispensable para el recuerdo.

Aquí una lista de rolas especiales para el camino:

1.- Aadgio for strings, DJ Tiësto

2.- Tennesee, Bob Sinclair

3.- Confortably numb, Pink Floyd

4.- Burned with desire, Armin Van Buren

5.- Satch boogie, Joe Satriani

6.- Vidrar Vel Til Loftárása, Sigur Ros

7.- Girls, Death in Vegas

8.- Dead boides, Air

9.- High And Dry, Radiohead

10.- Rakim, Dead can dance

Son más, muchas más opciones de un buen soundtrack caminero, lo dejo a su consideración.

jueves, 5 de junio de 2008

Carretera inolvidable


Los viajes en tren fueron fabulosos, increíbles. Los viajes en avión son espectaculares, sobre todo cuando llegas a la Ciudad de México por la noche. Pero hay viajes que marcan un misticismo de aventura y buenos recuerdos.

Viajar en carretera resulta ser invaluable, sobre todo cuando lo haces por primera vez, es decir, cuando vas a un destino por primera vez. Observar los nuevos paisajes, gente, climas, saborear comidas, ser parte de las costumbres me hacen respirar relajado mientras observo el panorama.

Mi padre me inculcó el amor por el viaje en carretera. Él me dice que la noche y la madrugada son las mejores horas. En mi caso particular, he preferido las madrugadas, porque el amanecer en la carretera (siempre y cuando no te de el sol en la cara) es magnánimo, indescriptible, un “Yellow” particular hecho a la medida.

De lo que más recuerdo, son los viajes que hice a San Luis Potosí, La Piedad, Mazamitla, Tapalpa, Hostotipaquillo y Acapulco (por la autopista del Sol).

Cada destino marcaba un recuerdo, cada carretera indicaba una nueva aventura, memorable aventura en nuevos territorios.

En cada destino encuentro un momento de total tranquilidad y profunda reflexión. Tapalpa sentado a la orilla de la carretera con el cielo nublado mirando un paisaje desolado, la vista desde la Sierra del Tigre en Mazamitla, parar, conocer y fotografiar los pueblos de paso en el rumbo de Hosto concluido por un cigarro en la plaza principal, El puente Mezcala imponente, desayunar enchiladas en San Luis, cenar cecina en La Piedad. Todos los viajes en carretera son místicos, memorables y muy gratos con la mejor de las compañías. Los viajes en carretera siempre serán inolvidables.

martes, 3 de junio de 2008

México admirado


“El mexicano es patriotero”, me estableció una querida amiga psicoanalista, aunque también estableció el nacionalismo mexicano platicándome una anécdota de un paisano en Las Vegas; que se surtió un vecino gabacho porque le dijo dos o tres cosas anti mexicanas.

Respecto a eso, me queda claro, los mexicanos aborrecemos que nos critiquen o que hablen mal de nuestras costumbres, bandera, himno y por supuesto la Virgen de Guadalupe (esta última no todos pero si muchos).

Sin embargo, la maldición de la Malinche, está latente en muchos aspectos. Nos impresionan los extranjeros, nos deslumbran con su tecnología, calles limpias, mujeres hermosas, nos quitan el aliento con sus monumentos y su música. Terminamos idolatrando todo lo que sea exterior y ciertos extranjeros triunfan (sin talento alguno) en un país de malinchistas.

Cabe mencionar, que no es malo admirar lo extranjero, lo malo es la exageración y el menosprecio de nuestra propia cultura, la crítica constante, el quejarse diario y, sobre todo, las comparaciones.

Es posible criticar lo que está mal, cuestiones corruptas, pendejadas de nuestros líderes etc., no obstante, hacerlo un deporte nacional, es decir, todo el día quejarse y comparar nuestro México con la vida fabulantástica de los extranjeros es imperdonable.

Es triste ver como los extranjeros que los vemos como “mejores” nos idolatran, mientras algunos mexicanos se quejan de su tierra. Por ejemplo, el tema de “Angelitos negros” fue interpretado por Pedro Infante en 1948 y Cat Power canta dicha pieza y es parte de su disco “Jukebox”, “El Jinete” es obra de José Alfredo Jiménez oriundo de Guanajuato y es interpretada por Enrique Bunbury, también existen mariachis extranjeros y hay más, muchas más muestras de cariño hacia el mexicano en los ámbitos internacionales.

También me atrevo a decir, porque me lo han dicho y lo he leído en reportajes, que los extranjeros gustan de vivir en México, cada quien con su ciudad preferida, pero buscan la vida de nuestra Patria porque la consideran más placentera, es un buen refugio, no pudieron ir a EUA o se acostumbraron a la vida del País.

Con esto, no quiero echar en cara lo mal que estamos, sino lo bien que vivimos en muchos aspectos. Tenemos muchas cosas malas, muchas, pero siendo sinceros México es un país confortable.

Me dirán algunos que México no es confortable sin embargo, es una opinión que respeto y que no intentaré convencer de lo contrario, pues lo que escribo es una opinión que también debería ser respetada(aunque es válido el debate).

También quiero aclarar, que no todos menosprecian nuestra cultura y por supuesto no es malo admirar a los extranjeros, al contrario, en este mundo es bueno disfrutar de todo lo que se ofrece en música, arte, comida y más.

domingo, 1 de junio de 2008

Evolución...


Foto de 1940, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Silvano Barba en Jalisco y Manuel Ávila Camacho en la presidencia. En el rectángulo rojo se resalta los famosos Arcos que están en Av. Vallarta.
Ni Burger King, Fiesta Americana ni siquiera La Minerva aparecen fotografiados (obvio) en el camino que va hacia el poniente rumbo la Región Valles, Puerto Vallarta, Nayarit y más lugares.